Abrigando Sonrisas y Corazones: Campaña «Abrigando a un niño» en Fram

Abrigando Sonrisas y Corazones: Campaña «Abrigando a un niño» en Fram

En el pintoresco escenario de Fram, donde la comunidad late al ritmo de la solidaridad y la empatía, ha nacido una iniciativa que ha calentado no solo los cuerpos de los pequeños, sino también los corazones de toda una comunidad. La Municipalidad de Fram, a través de su comprometida Secretaría de la Mujer (Codemu) y la Consejería por los Derechos del Niño/a y Adolescentes (Codeni), ha dado vida a la campaña «Abrigando a un niño», una oda a la calidez humana y la colaboración.

Imagina un abrigo que es mucho más que una simple prenda. Un abrigo que representa un abrazo cálido y protector, tejido con hilos de solidaridad y amor. Esta es precisamente la esencia de la campaña «Abrigando a un niño». Su objetivo no es solo proporcionar abrigo físico a los pequeños corazones que asisten a las escuelas rurales de la comunidad, sino también envolverlos en un manto de apoyo y cuidado.

La campaña, que ha cobrado vida gracias a la dedicación de la escribana Eladia Nunin de la Codemu y la Codeni, es un verdadero ejemplo de cómo una comunidad unida puede marcar una diferencia significativa en la vida de los más jóvenes. La visión y el apoyo inquebrantable del Lic. Daniel Tkachik, el Intendente Municipal, han dado fuerza a esta noble causa, y la Abog. Karina Britez, encargada de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad, ha estado allí, respaldando este esfuerzo con su compromiso.

La campaña se ha desarrollado en dos escuelas rurales, compañías Barreño Ñu y Kurupa’y, donde la colaboración entre docentes, padres y la comunidad en general ha sido la clave del éxito. Los abrigos, que son más que simples prendas, son tipo ponchitos que se han tejido con un amoroso propósito. Las telas de polar adquiridas por la Municipalidad han sido convertidas en estas prendas especiales, gracias a las habilidosas manos de las madres y padres de familia, quienes han recibido capacitación por parte de la instructora Lic. María Gladys Dubczuk del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

La belleza de esta iniciativa radica en su simplicidad y poder transformador. No se trata solo de una prenda, sino de un gesto de amor y solidaridad que trasciende las fronteras de lo físico y llega directamente al alma de cada niño. Los ponchitos abrigarán no solo sus cuerpos, sino también sus sueños y esperanzas, recordándoles que están respaldados por una comunidad que se preocupa profundamente por su bienestar.

La campaña «Abrigando a un niño» es un recordatorio conmovedor de que en cada puntada, en cada hilo tejido, se construye un puente entre generaciones, uniendo corazones y forjando un futuro más cálido y esperanzador. A medida que esta iniciativa continúa creciendo y tocando vidas, deja una lección duradera: que en la colaboración y el compromiso se encuentra el verdadero poder para cambiar vidas y hacer brillar la luz de la compasión en cada rincón de la comunidad.